Alternativas al procedimiento judicial de incapacitación | Bujarrabal

Alternativas al procedimiento judicial de incapacitación

El procedimiento de incapacitación puede asustar a muchas personas, ya que es un proceso contencioso “contra el incapaz”,  en una sala de vistas, delante de un Juez, y donde existen dos parte en conflicto, por una parte el demandante, que en estos casos suele ser la familia, y por otra parte el demandado, en este caso el presunto incapaz.

Hay que dejar una cosa clara, nadie es INCAPAZ sin sentencia firme que declare tal incapacidad, así como la extensión y los límites, e incluso se puede nombrar un tutor o curador.

Pero para ahorrarnos tiempo y por supuesto dinero existen alternativas con las que estaremos protegiendo a la persona con defectos cognitivos incapaz de tomar decisiones y realizar determinadas actividades, limitándole su autogestión.

¿Qué alternativas existen?

PODER NOTARIAL

Se trata de otorgar un poder especial y limitado, desde ya, a una persona de confianza que actúe en delegación nuestra.

No existe forma determinada pero lo más adecuado y seguro es ante Notario.

El problema que puede existir con este poder es que si a la persona la declaran incapaz por sentencia, este poder no tiene validez, a no ser que se haya plasmado en él una cláusula especial de CONTINUIDAD, que podrá ser firmada en el mismo momento en el que se otorga el poder o más adelante.

tutela

PODER PREVENTIVO

El apoderamiento preventivo o ad cautelam es un documento notarial, por el que una persona (poderdante) designa a otra (apoderado), para que le represente y defienda sus intereses en caso de perder la capacidad para manifestar su voluntad.

Se otorga en previsión de una futura pérdida de capacidad, por lo que este poder no producirá o desplegará sus efectos hasta que se produzca la pérdida de capacidad del poderdante.

Es decir, este poder está sometido a CONDICIÓN: pérdida de capacidad del poderdante.

PODER CONTINUADO

El apoderamiento continuado es aquel que en su otorgamiento incorpora la previsión expresa de que no se extinga, a pesar de una eventual incapacitación del poderdante.

Se trata de un poder que subsiste incluso en caso de incapacidad del poderdante. En este caso el apoderado actúa estando el poderdante capacitado, y pudiendo revocar el poder en cualquier momento; pero el poderdante anticipándose a una posible incapacidad (que automáticamente revoca el poder) decide que esta incapacidad no provoque la extinción del poder y que por tanto el apoderado pueda actuar en nombre del poderdante.

Se trata de un poder que desde el primer momento despliega todos sus efectos, que en principio, no se ven alterados por la pérdida de capacidad del poderdante.

AUTOTUTELA

Existe la posibilidad de que cualquier persona en previsión a la incapacitación (proceso previo) determine quién quiere que sea su tutor o curador y el régimen tuitivo o de protección.

Yo puedo regular mi auto-tutela siendo plenamente capaz, e incluso es lo más deseable, estableciendo que la tutela que diseño entrará en vigor en el caso de que alguna vez sea incapaz (por sentencia).

Se trata también de un poder público notarial.

Si necesita más información sobre procesos judiciales de incapacitación o sobre sus alternativas, póngase en contacto con Bujarrabal Asesores, envíenos un mail a lopd@bujarrabal.com , llámenos al 941 54 51 54 o visite nuestras oficinas en Avenida Portugal 16, Logroño.

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