Como hacer testamento: Guía práctica: requisitos, formalidades y respuesta a las preguntas más comunes sobre testamentos:

¿Qué es el testamento?, ¿Quién puede hacer testamento?, ¿Qué pasa si no hago testamento?, ¿Qué tipos de testamento hay?, ¿Cuál es el coste de hacer testamento?, ¿Qué pasa con el cónyuge viudo o viuda?, ¿Cuáles son las normas básicas para repartir los bienes en testamento?

Vamos a intentar resumir brevemente y en un lenguaje sencillo que cualquier ciudadano pueda entender, en qué consiste el testamento, qué tipos de testamento hay, cómo y dónde se hace, qué pasos hay que dar para hacerlo, qué coste tiene y otros aspectos importantes respecto de los testamentos y las herencias.

Este es un campo muy amplio y vamos a intentar un equilibrio entre informar bien y a la vez no hacer un escrito demasiado largo (¡complicado objetivo!).

En cualquier caso no olvide que en Bujarrabal Asesores le asesoramos por un precio simbólico y le redactamos su testamento con sus voluntades.

Llámenos sin ningún compromiso al 941545154 o visítenos en nuestras oficinas y le haremos una consulta gratuita y le resolveremos todas sus dudas sobre el testamento.

¿Qué es el Testamento? un testamento no es algo complicado. Es sencillamente un documento (un escrito) en el cual una persona (el testador) dispone el destino de sus bienes para cuando fallezca. Además de repartir sus bienes (inmuebles, dinero, objetos) también puede incluir otras disposiciones tales como reconocimiento de hijos, establecer cómo quiere que se organicen sus funerales y otro tipo de cuestiones que no son de patrimonio o de dinero.

¿Quién puede hacer testamento? puede otorgar testamento ante notario cualquier persona mayor de 14 años. El único requisito es “estar en su sano juicio”. En caso de que queramos hacer el testamento ológrafo (escrito a mano de su puño y letra) y por tanto sin ir al notario, el requisito de edad sube a 18 años.

¿Qué pasa si no hago testamento?  ¿Qué ocurre si fallezco sin haber otorgado testamento? en ese caso ni se pierde la herencia ni se la queda el estado como hay gente que, equivocadamente, piensa. Simplemente lo que ocurre es que el fallecido no ha designado herederos y se designará a los herederos conforme dispone la ley recibiendo la herencia los “herederos legales” que básicamente y simplificando mucho son los hijos y los descendientes de los hijos que hayan fallecido y, si no hubiera hijos ni descendientes, los padres.

Para el cónyuge viudo/a corresponde el usufructo de 1/3 de la herencia si concurre con hijos o de 1/2 si no hay hijos y concurre con padres o ascendientes.

No tener testamento también tiene como consecuencia que se complica un poco más el proceso tras el fallecimiento ya que los trámites que deben hacer los herederos son algo más largos en el tiempo y más complejos, pero es bastante habitual que se den fallecimientos de personas que no han hecho testamento.

¿Qué tipos de testamento hay? existen básicamente 3 tipos de testamento:

  1. El testamento abierto notarial: se otorga ante notario y se llama “abierto” porque se dice al notario verbalmente o en un escrito las últimas voluntades y el notario las conoce, las recoge y las redacta en un testamento. Una vez hecho esto queda protocolizado en la notaría y el testador también se lleva su testamento notarial escriturado a casa. Es con diferencia el testamento más utilizado.
  2. El Testamento Cerrado notarial: el proceso es igual que en el abierto en el sentido de que se otorga ante notario. La única diferencia es que el contenido del testamento se entrega al notario en sobre cerrado de forma que nadie, ni el notario, conoce el contenido. Pero el testamento sigue siendo ante notario y luego el sobre (sellado por el notario) queda normalmente depositado en la notaría o se entrega a otra persona para su custodia. La desventaja de este tipo de testamento es que, al no conocerse el contenido, pudiera tener (y es muy habitual) disposiciones contra ley que no se pueden realizar.
  3. El testamento ológrafo: Es un testamento escrito a mano que no requiere intervención de notario. Dicho muy sencillamente es simplemente redactar un escrito de últimas voluntades y tiene la misma validez que el realizado ante notario. Para que sea válido, eso sí, tiene que estar todo el texto escrito de puño y letra del testador (no es válido un escrito a máquina u ordenador firmado), debe estar fechado y firmado por el testador, y no debe tener tachaduras. Además el testador debe indicar expresamente su voluntad de hacer testamento en ese acto mediante ese escrito.

Aunque a priori puede parecer el más práctico por eliminar el trámite del notario y por su facilidad e inmediatez es el menos utilizado y no se recomienda ya que, si bien es cierto que tiene plena validez y es rápido y sencillo de hacer, la posterior tramitación (tras el fallecimiento) es más laboriosa y costosa ya que luego hay que pasar por el juzgado para validarlo y esto requiere tiempo y gestiones, lo que lo hace más lento y más caro de gestionar tras el fallecimiento.

Además puede extraviarse o puede ser destruido (simplemente rompiéndolo) y al ser el único documento existente y no haberse pasado ante notario literalmente desaparece.

Por último al haber sido escrito sin un asesoramiento es muy común al abrirlos encontrar un testamento que no cumple la ley y que no es realizable.

Hay otros tipos de testamentos llamados especiales como el testamento militar o marítimo en los que no entramos aquí ya que son muy excepcionales y nos extenderíamos demasiado.

No es necesaria la presencia de testigos en ninguno de los tipos de testamentos salvo para el caso en que el testador no sepa o pueda firmar.

Coste de hacer testamento: el testamento ológrafo no tiene coste ya que lo hace uno mismo a mano pero como hemos comentado tras el fallecimiento es más compleja su gestión y tiene bastante más coste y tramites por lo que ese ahorro al realizarlo se pierde con creces al gestionar la herencia.

El testamento ante notario viene a costar más o menos entre 40 y 60 Euros. Puede variar un poco pero no mucho en función de la complejidad.

Hasta aquí los tipos de testamento con sus diferencias, sus ventajas e inconvenientes.

Como conclusión y recomendación: No se complique. Para hacer testamento haga una breve visita a su asesor legal, transmítale lo que quiere hacer con sus bienes y vaya con él al notario. Es un trámite rápido barato y sencillo.

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Normas o límites que tiene el testador a la hora de disponer de sus bienes: Entrando ya en el contenido del testamento vamos a ver cómo podemos disponer de nuestros bienes y qué podemos y no podemos hacer.

La principal limitación de una persona a la hora de disponer de sus bienes es la existencia de la legítima. La legítima es una parte de nuestros bienes que está, por ley, reservada para determinadas personas de la familia.

Los legitimarios más habituales son los hijos y su legítima equivale a dos tercios de la herencia. El tercio restante es el de libre disposición que, como su nombre indica, puede ser dispuesto por el testador a su gusto sin ninguna limitación.

Dentro de los dos tercios de legítima hay dos partes: la mitad (un tercio de la herencia) es la llamada legítima estricta y debe destinarse obligatoriamente a todos los hijos por partes iguales. La otra mitad llamada “mejora” (otro tercio de la herencia) puede ser distribuida libremente por el testador pero entre sus hijos, de ahí el nombre de “mejora” ya que se distribuye libremente por el testador pero entre sus hijos legitimarios para “mejorar” a unos respecto a otros.

A falta de hijos o descendientes de los hijos (nietos) los legitimarios son los padres y otros ascendientes del testador. En este caso la legítima ya no es de dos tercios de la herencia sino sólo de la mitad, quedando la otra mitad de la herencia para libre disposición del testador.

¿Y qué pasa con el cónyuge viudo/a en la herencia? El cónyuge viudo siempre es legitimario en la herencia de su marido o mujer ya que tiene asignada por ley una parte de la herencia. El porcentaje o cuantía de su legítima sobre la herencia variará dependiendo de cada supuesto en función de con qué familiares del fallecido concurra a la herencia.

Por tanto, por ejemplo, no es la misma la legítima de la viuda en la herencia que concurre con hijos del fallecido que sin hijos.

Para el caso de que haya hijos o descendientes de éstos el cónyuge viudo tendrá una legítima consistente en el usufructo de un tercio de la herencia (el tercio de mejora) y si concurre con padres o ascendientes al no haber hijos o descendientes, su legítima consiste en el usufructo de la mitad de la herencia.

Es importante señalar que la legítima del cónyuge viudo consiste siempre en un derecho de usufructo (uso y disfrute) y no de propiedad. Esto es un “mínimo” que no impide que el testador pueda mejorar al viudo/a como veremos más adelante. A parte, aunque es obvio, no queremos dejar de recordar que en el caso de matrimonios en gananciales, cuando uno de los cónyuges fallece lo primero que hay que tener en cuenta es que el 50% de los bienes del matrimonio pertenecen al cónyuge viudo y no se heredan. Sólo entra en la herencia la mitad del patrimonio del matrimonio ya que la otra mitad pertenece al cónyuge vivo y se le asigna, antes de gestionar la herencia, al disolverla sociedad de gananciales.

Una vez disuelta la sociedad de gananciales y después de asignar al viudo/a su 50%, se reparte la herencia consistente en el otro 50% del patrimonio del matrimonio.

¿Cómo puede el testamento favorecer o mejorar al cónyuge viudo/a al máximo pero respetando los límites de la ley y de las legítimas de hijos? Una de las peticiones o deseo más habituales en los matrimonios es el de favorecer al máximo a su cónyuge por encima de de los hijos.

Esta práctica, que es muy habitual, es posible pero debe respetar los mínimos (legítimas) de los hijos o ascendientes si no hubiera hijos. Lo que no es posible y hay que tener siempre en cuenta es no respetar las legítimas. En estos casos se busca el máximo beneficio para el cónyuge viudo/a apurando hasta el límite donde entran las legítimas, normalmente de los hijos.

El método más habitual es introducir en el testamento la llamada “Cautela Socini”. Esta cláusula permite a los hijos elegir entre:

a)      Recibir en herencia más de lo que sería la legítima pero a condición de permitir al viudo/a el usufructo (uso y disfrute, no propiedad) de toda la herencia.

b)      No aceptar lo anterior en cuyo caso su parte de herencia queda reducida al mínimo que la ley marca o sea la legítima estricta: un tercio de la herencia.

Esta clausula, la cautela soci, “presiona” a los hijos a ceder toda la herencia en usufructo al cónyuge viudo/a a cambio de recibir más parte en propiedad pero teniendo que esperar al fallecimiento del viudo/a para disfrutarla.

Hay otras fórmulas para lograr mejorar al cónyuge y las posibilidades de un testamento son muy amplias por lo que recomendamos siempre la asistencia de un especialista.

Ven a Bujarrabal Asesores y te asesoramos a la hora de hacer tu testamento. Es un servicio muy económico y ahorra mucho tiempo y problemas.

Cambios de testamento: ¿Se puede cambiar el testamento? El testamento puede cambiarse todas las veces que se quiera ya que es un acto revocable.

Lo habitual no es modificar el existente (aunque se puede) sino hacer otro testamento nuevo ya que cualquier testamento realizado revoca todos los anteriores. Por tanto ante la existencia de más de un testamento de una misma persona prevalecerá el de fecha más reciente. El último realizado.

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